29/05/2025

SemFYC, SEMG y Semergen celebran el cierre de plazas MIR en medicina familiar, pero advierten que aún persisten retos como la precariedad, las renuncias o el envejecimiento profesional
Paula Baena
El pasado 28 de mayo se agotaron las 2.508 plazas MIR ofertadas en Medicina Familiar y Comunitaria en la convocatoria de 2025, un hecho que no se producía desde hace años. La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), han valorado el cierre de la elección con satisfacción, pero con una visión crítica sobre la situación estructural de la especialidad. Todas coinciden: el éxito numérico no es suficiente si no va acompañado de medidas que garanticen estabilidad y atractivo profesional.
Desde semFYC se ha subrayado que este lleno debe interpretarse en contexto. «Frente al discurso alarmista sobre las plazas vacantes, los datos muestran una realidad bien distinta: miles de aspirantes manifiestan su interés por esta especialidad», señala el comunicado oficial. Además, recuerdan que medicina de familia ha sido «la especialidad con mayor número de plazas ofertadas y elegidas», multiplicando por 18 la media del resto de especialidades.
Las sociedades advierten del desajuste entre oferta y demanda real del sistema sanitario
Sin embargo, también advierten de varios factores preocupantes. Entre ellos, el alto número de incomparecencias durante el proceso de elección y un desajuste entre oferta y demanda real del sistema sanitario. «Estas incomparecencias pasan a convertirse en la ‘especialidad’ más elegida», señalan desde semFYC, reclamando una reflexión seria por parte del Ministerio, las universidades y las sociedades científicas.
Desde SEMG, aunque se valora positivamente la eliminación del punto de corte y el regreso a la elección presencial con información en tiempo real, se recuerda que la realidad del ejercicio profesional sigue condicionando la elección final de los aspirantes. «Las primeras plazas elegidas suelen estar asociadas a especialidades con mejores condiciones laborales», señala el comunicado, en referencia a especialidades sin guardias y con posibilidades de ejercicio privado. Frente a ello, medicina de familia continúa viéndose afectada por sobrecarga, desplazamientos y falta de reconocimiento.
Por ello, SEMG insiste en actuar en dos momentos clave: «antes de la elección, generando vocaciones informadas desde la universidad; y después, dignificando el ejercicio profesional». Solo así, afirman, podrá ocupar el lugar que le corresponde en el sistema sanitario y en la sociedad.
En esta línea, el presidente de Semergen, el Dr. José Polo, ha valorado positivamente la adjudicación de todas las plazas de Medicina Familiar y Comunitaria, pero ha advertido que no se puede bajar la guardia. «Persisten numerosos retos y problemas estructurales, y es fundamental que las administraciones respondan con medidas reales que lleguen a los centros de salud», ha señalado. Para el Dr. Polo, este cambio de tendencia refleja también «el trabajo y esfuerzo conjunto de las sociedades científicas y de los médicos de familia, comprometidos con una medicina cercana, eficaz y humana».
Dra. Gamero (Semergen): «Cabe la posibilidad de que haya candidatos que no tomen posesión o que renuncien»
Por su parte, la Dra. María Fernández Gamero, Coordinadora de Tutores y Residentes de Semergen, en declaraciones a iSanidad, ha expresado su satisfacción por el cierre de plazas, aunque con matices. «Estamos muy satisfechos con los resultados, pero también tenemos un punto de expectación. Cabe la posibilidad de que haya candidatos que no tomen posesión o que renuncien», ha advertido. En su opinión, ha coincidido en que varios factores han influido en este resultado positivo, como la eliminación de la nota de corte, la mejora de condiciones en algunas comunidades autónomas (que ofrecen contratos estables y mejores condiciones económicas), y una mayor visibilidad de la especialidad.
Además, el Dr. Tomás Cobo, presidente de la OMC, ha remarcado la importancia de que todas las unidades docentes tengan a residentes en entornos urbanos y dispersión geográfica. Además, ha hecho hincapié en la necesidad de reforzar la relación médico-paciente que caracteriza a la especialidad.
No obstante, las tres sociedades han aprovechado la situación para seguir reclamando una estrategia nacional que refuerce el prestigio y atractivo de medicina familiar, empezando por su integración real en los planes de estudio universitarios, garantizando relevos generacionales y dotando de recursos suficientes a las unidades docentes. Insisten en mirar a largo plazo y consolidar el valor estratégico de una especialidad que, según todas ellas, es «la columna vertebral del sistema sanitario».